El adorno familiar |
|
|
| Escrito por UC | |
| sábado, 22 de marzo de 2008 | |
|
Ambientación: En el living de una familia están preparando el arbolito de Navidad. El abuelo está durmiendo en un sillón. Hay otras sillas, y en el piso hay papeles tirados. También está la caja donde estaban guardados los adornos . Personajes: Haroldo: hermano mayor de la familia.(unos 13 años) Lisa: algunos años menor que Haroldo, pero madura para su edad.(9años) Beto: es el hijo menor de la familia, muy activo.(6 años) Mamá: es una mujer joven, agradable, y procura la paz. Abuelo: es un poco rezongón, pero no tanto como para que podamos llegar a odiarlo. Haroldo: (coloca un adorno en el árbol, después da un paso atrás para admirar su trabajo) ¿Y ahora? ¿Qué tal luce? El arbolito está casi listo. Beto: ¿Ya listo? Si recién comenzamos... Lisa: (mirando críticamente al árbol): No, todavía no está listo. Necesitamos otro adorno por aquí...(indicando un lugar que no tiene nada en el centro del árbol). Mamá: Es verdad, Lisa. Un pequeño adorno dorado va a quedar muy lindo ahí y después podemos poner una guirnalda plateada a la derecha. Beto: Está bien. Dejame que yo los coloco. (y comienza poniendo la guirnalda plateada, con un poco de falta de delicadeza. Lisa: ¡No! Tenés que comenzar enroscándola de arriba! (Ella coloca entonces el adorno dorado en el centro). ¿Cómo está? ¿Será que está bien en el centro? Mamá: Está bien, Lisa. Quedó hermoso ahí. Beto: ¿Y la guirnalda plateada? ¿ Será necesario poner otra más? Mamá: Vos hiciste justo como yo quería. El arbolito está listo. No precisamos poner más nada. Haroldo: Eh... realmente quedó muy lindo. Lisa: Es el mejor arbolito que ya hemos hecho juntos. Beto: Ah... vos decís eso en cada Navidad. Lisa: Deberíamos mejorar cada año. Vos deberías ser más inteligente cada año, ¡¡y nada!! Beto: Pero si vos... Mamá: Paren ustedes dos. Ustedes hoy se portaron mejor que lo normal. No van a echar a perder todo ahora. Y el arbolito está hermoso, de veras! Haroldo: Vamos a encender las luces, a ver cómo queda. Beto: (corriendo hacia el enchufe) ¡Dejá que yo lo prendo!!! Mamá: ¡Cuidado! Vas a derrumbar el arbolito. Beto: Ahora! (encendiendo las luces del arbolito) Todos: ¡Oh!!! Lisa: ¡Está hermoso! Se me pone piel de gallina! Beto: Mamá: ¿Ahora nos vas a leer la historia de Navidad para nosotros, como hacemos siempre? Mamá: Si, creo que ya es hora de que lo hagamos. Haroldo: ¿No sería bueno despertar al abuelo? El se durmió cuando estábamos poniendo las luces... Beto: Si, vamos a despertarlo. El va a querer ver el arbolito y escuchar la historia también. Yo voy a hacerlo: (Abre la boca para llamarlo) Lisa: (coloca la mano sobre la boca de Beto)¡ No!! El tiene tiempo para ver el arbolito más tarde, y El conoce la historia. Si lo despertás ahora, El se va a acordar de aquella cosa... Beto: ¿De qué? Haroldo: (recordando) ¡Ah si...! Está bien. Dejalo dormir nomás. (A Beto) -¿Vos no te acordás de aquél adorno del abuelo? Beto: ¡Ahora me acuerdo! Ya tuvimos un entredicho el año pasado por causa de eso. Mamá: Bueno, bueno. Nosotros no vamos a pelear este año. Pero creo que debemos dejarlo dormir ahora. Abuelo: (despertándose) ¿Estaban hablando de mi? ¡Sonamos! Ahora comienza todo de nuevo. Abuelo: Debo haberme dormido. Parece que ustedes ya arreglaron el arbolito. Haroldo: No sé cómo lo hicimos sin vos, abuelo, pero está listo. Lisa: Cada adorno en su lugar. No da para poner más nada, ni una guirnalda más. Mamá: Los chicos hicieron un lindo trabajo, ¿No papá? Abuelo: Muy bueno, muy bueno...(levantándose), sólo falta encontrar un lugar para mi adorno. Lisa: ¡Oh no!!! Haroldo: Se volvió a acordar de eso!!! Mamá: Chicos... (sacudiendo la cabeza) Abuelo: ¿Seguramente ustedes no se olvidaron de mi adorno especial, verdad? Mamá: No, no nos olvidamos. Pero pensamos que tal vez este año no lo precisamos poner. El arbolito es muy chiquito y puede ser que tu adorno no combine bien con los otros... Abuelo: !Tonterías!! Es sólo sacar ese adorno dorado de adelante y cuelgo el mío allí. Ustedes saben que mi familia trajo este adorno cuando vino de Checoslovaquia. Estuvo colgado en los arbolitos de Navidad de la familia Schmidt por 75 años. Beto: Entonces sería hora de dejarlo descansar. Abuelo: ¡No hables así, niño! Lisa: Abuelo: ¿Será que no podemos dejar de colocar ese adorno sólo por esta vez? El arbolito no va a quedar lindo si ponemos ese adorno viejo. Abuelo: ¿Que no va a quedar bonito? ¡Nada de eso! Este adorno es el que le da sentido a nuestro arbolito! Nadie en esta ciudad tiene un adorno como este. Ahora se quedan todos acá que yo voy a buscarlo. Nunca dejo que aquél adorno sea guardado con los otros; porque puede ser que se quiebre, o que se pierda. Pero yo sé exactamente adónde está. Haroldo: (amargamente) Estoy seguro que El sabe exactamente adónde está! Lisa: Mamá, no dejes que se arruine nuestro arbolito otra vez! Haroldo: Aquél viejo y feo... adorno. Beto: ( hace gestos de desaprobación) Mamá: Yo sé, yo sé, pero significa mucho para El ... Lisa: Está bien: significa mucho para mí se no lo colocamos este año. Voy a decirle que no puede colgarlo esta vez. Cuando mis amigos vienen aquí para Navidad, El siempre les muestra el adorno, y les quiere contar todo sobre la historia de la familia Schmidt y por qué ellos salieron de Checoslovaquia... y todo eso. Haroldo: Pensando en eso. creo que puedo contar toda esa historia. La escuché tantas veces... Beto: ¡Ya sé! Cuando el abuelo está volviendo, voy a tropezarme con El y haré que se le caiga ese famoso adorno, y se quiebre. Eso queda bien conmigo, ya que siempre dicen que soy atolondrado, apurado y eso. Mamá: Vos no vas a hacer eso. Quiero que se comporten. Acuérdense que es Navidad. Lisa: ¿Entonces por qué el abuelo no se acuerda también que es Navidad? Mamá: El es un hombre mayor. Haroldo: ¿El nunca fue joven? ¿Será que El no se acuerda de cuando era joven y de cómo los mayores se metían en todo, queriendo hacer todo a su vieja manera? Mamá: Creo que nosotros nunca nos acordamos. Beto: Yo voy a acordarme cuando sea viejo. Haroldo: Si vos no dejás de pelearte en la escuela, no vas a tener oportunidad de ser viejo. Beto: ¡No te metas! Lisa: Pero creo que debemos dejar en claro una cosa: el abuelo reacciona como un tirano acá en casa. El siempre quiere que todo se haga como El dice. El ni pregunta la voluntad de los otros. Alguien tiene que decirle eso, y yo voy a decírselo hoy. Haroldo: Yo estoy de acuerdo. Beto: Yo también. A mí me gusta una buena pelea. Mamá: (preocupada) Hijos, hijos. Shhh, escuchen! El está viniendo. Abuelo: (entra trayendo el adorno en la mano. Es un adorno grande, fuera de moda) Aquí está. Yo siempre lo guardo bien. ¿No es bonito? Lisa: Para mí es horrible. Y creo que en nuestro árbol va a quedar peor. Beto: Nosotros no queremos colgarlo este año en el arbolito. Haroldo: NO LO QUEREMOS. YA LO DECIDIMOS. Abuelo: ¡Qué! ¿Qué es lo que ustedes están diciendo? Haroldo: Estamos diciendo que no vamos a arruinar nuestra decoración este año, colgando esa cosa vieja en el árbol. Lisa: Eso mismo. Nada de viejos adornos ni de historias interminables de la familia Schmidt este año. Abuelo: Marta: ¿escuchaste lo que tus hijos están diciendo? Mamá: Escuché, papá. Yo no quería que ellos discutieran con vos como lo están haciendo. Pero ellos no quieren ese adorno este año en el arbolito. ¿Será que tal vez, por este año no lo podemos dejar sin colgar? Abuelo: ¡Eso es imposible! Si yo quiero el adorno en el árbol, entonces hay que ponerlo. Cuando yo era joven, los niños sabían respetar a los mayores. Esto es lo que está mal en el mundo de hoy. No se tiene respeto por la edad ni por las tradiciones. Haroldo: Nosotros te respetamos, abuelo, pero ¿es necesario respetar también a ese adorno viejo comido por la polillas? Abuelo: ¡Comido por las polillas! Este adorno era caro cuando lo trajeron de Checoslovaquia hacen 75 años atrás. Es de una calidad superior a aquellos que se fabrican ahora. Antiguamente sabían hacer las cosas para que duren mucho. Lisa: Ellos sabían hacer, y nosotros tenemos que aguantar!. Abuelo: Miren: ¿Ustedes no ven lo que este adorno significa para mí? Cuando yo era joven,este adorno siempre era colgado en el arbolito, cada año. El arbolito era iluminado con muchísimas velas y ellas hacían con que los adornos brillasen como la luz eléctrica no lo va a poder hacer nunca. Después de cenar, nos sentábamos alrededor de la mesa y mi papá, el bisabuelo de ustedes, nos leía la historia de Navidad de la Biblia. Después El miraba el adorno y nos contaba cómo su familia salió de Checoslovaquia y vino para Argentina (poner el país en que uno se encuentra). Hay miles de recuerdos que ese adorno despierta dentro de mi. Lisa: Si, abuelo, pero Navidad es para hoy, no para el pasado. Queremos disfrutar nuestra Navidad, y con ese adorno y con esas historias de no sé cuántos años atrás, se arruina todo. ¿Es que no lo puedes entender? Abuelo: Yo solamente veo que ustedes no tienen respeto por el pasado. Aún así, el adorno va en el arbolito, en el lugar de esa bola dorada. (Saca la bola dorada y coloca el adorno). Ahora sí el adorno está en su lugar. Y cualquiera que lo toque será... será Haroldo: ¿Será qué? Abuelo: Quedará fuera de mi testamento.! Y estoy hablando en serio! (sale de escena, furioso) Lisa: (comenzando a llorar) Ha, mamá. ahora terminó de arruinar todo; el arbolito y todo lo demás. Haroldo: Viejo rezongón! Por esa poca plata yo lo desafiaría y sacaría el adorno. Que se vaya al diablo con su testamento. Mamá: Hijos: vayamos con calma. Lisa: Esto no es justo! No es justo! Beto: Voy a hacerle algo que le duela, ya se me va a ocurrir. Haroldo: Nunca más voy a hacerle las compras. Que se las haga El mismo! Lisa: Eso! Si el quiere guerra, va a tener guerra. El tiene que sentir lo que nosotros sentimos hoy. Mamá: Pero ustedes se están olvidando que es Navidad, tiempo de amor y alegría. Lisa: El abuelo no nos mostró mucho amor y alegría hoy... Mamá: ¿Y ustedes creen que está bien devolver con la misma moneda? Haroldo: ¿Y qué más podemos hacer? El nos dejó sin alegría en esta Navidad. Tampoco tengo ganas de escuchar la historia de Navidad ahora. Beto: No, yo tampoco quiero. Lisa: ¡Qué día más triste! Mamá: Tengo una idea: ¿Qué tal si leemos una versión bien diferente de la historia de Navidad este año? Una bien corta. Haroldo: Bueno, puede ser.¿ Tenemos que limpiar todo esto primero? Mamá: No, la historia no va a demorar mucho. Tal vez les ayude a ustedes a sentirse un poco mejor con respecto a todo lo que pasó. Beto, alcanzame la Biblia que está ahí. Déjenme ver... (buscando en la Biblia.) Ah, aquí está. Es Gálatas 4: 4 Es respecto al fin los tiempos. Haroldo: Creo que me acuerdo de ese texto. Beto: Yo no lo conozco. Lee mami. (los niños se sientan en el suelo). Mamá: Está bien. (leyendo) "Pero cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su hijo como un grande y terrible guerrillero, para castigar a su pueblo porque ellos habían sido malos con Dios y El decidió ser malo también con ellos". Haroldo: Mamá, no es así! Lisa: Dios no mandó a Jesús como guerrillero. Jesús vino al mundo como un bebé, en Belén. Beto: Yo creo que Dios no nos odia, El nos ama. Por lo menos eso es lo que nos dijo la maestra en la escuela dominical la semana pasada! Mamá: Bien: parece que a ustedes no les gustó esta versión de la historia de Navidad. Ni a mí me gustó, porque no es la verdadera. . Aunque los hombres sean malos, rebeldes, cabeza duras, Dios no nos paga con la misma moneda. Al contrario, El da amor para todos. Es así como Dios reacciona. Beto: Ya entiendo. Mamá está diciendo de que es así como que tenemos que tratar al abuelo. Mamá: ¿Están seguros que estoy diciendo esto? Haroldo: Si, es eso. Y creo que tienes razón. Tenemos que amarlo, aún cuando hace cosas que nos dejan mal. Beto: Mamá: ¿Crees que debemos ir a pedirle disculpas. A mí no me gusta hacer eso. Lisa: Creo que debemos hacerlo. Por lo menos yo, que hablé de más. Mamá: Tal vez yo tenga una forma de hacerlo. ¿ Se acuerdan de alguna de esas canciones en alemán que a El le encantan? "O Tannenbaum" !! (Aquí puede adaptarse a cada lugar o idioma más conveniente) Vamos a cantar para El . Tal vez así le podamos decir que lo amamos. Beto: Crees que servirá de algo? El estaba muy enojado. Mamá: Vale la pena intentarlo. Haroldo: Comienza, mamá. Creo que nos vamos a acordar de las palabras mientras cantamos. Mamá: Está bien. Yo comienzo. (la mamá canta las primeras líneas sola, y poco a poco se le van sumando los niños, cada vez más fuerte) O Tannenbaum, o Tannenbaum, wie treu sind deine Blätter! Du grünst nicht nur zur Sommerzeit, Nein auch in Winter, wenn es schneit. O Tannenbaum, o Tannenbaum, Wie treu sind deine Blätter (se pueden cantar dos estrofas) Abuelo: (apareciendo en la puerta) ¿Por qué están cantando esa vieja música de Navidad? Yo canté esa canción en un programa de Navidad en la iglesia, cuando era un niño. Lisa: Sabemos que esta es una de las músicas que te gustan, abuelo. Y es la manera que encontramos para decirte que te amamos. Sentimos mucho lo que pasó hoy. Haroldo: Nosotros no habíamos parado para pensar lo que este adorno significaba para vos. Beto: Yo casi lo rompí, y a propósito. (abrazando al abuelo) Abuelo: ¡Casi lo quebraste! ¡Buena idea! Cómo fuí un viejo tonto!. El amor de mis nietos es más importante que cualquier adorno de Navidad.. Yo mismo voy a romperlo! (agarrando el adorno) Mamá: No, no papá. Abuelo: Pero es que ya fué motivo de mucha pelea. Mamá: Peleamos mucho porque cada uno quiere que se haga su voluntad.. Navidad debe ser un tiempo de amar y de respetar los sentimientos de los otros. Es como comenzar todo de nuevo, renovar nuestro amor por los demás, e intentar que sea durante todo el año. Abuelo: Pero, qué vamos a hacer con esto? (mostrando el adorno que todavía tiene en sus manos). Mamá: Creo que tengo una idea: Vamos a ponerlo en el centro de la mesa como una decoración especial. Y como tiene 75 años, voy a llamar al periodista de la radio (aquí puede ponerse un nombre de un periodista conocido en el medio) y le voy a pedir que te haga una entrevista, así le cuentas a todos la historia de este adorno. Seguramente que ellos van a interesarse por eso. Beto: Genial!! mamá. Abuelo: Yo siempre decía que eras muy inteligente! Lisa: Mamá, sos lo mejor! Abuelo: Qué les parece si cantamos la primera estrofa de "O Tannenbaum" otra vez todos juntos? Yo cantaré también. (todos cantan mientras la cortina se va cerrando). Sacado de: "Tempo de Natal" Editora Sinodal. Traducido y adaptado: Zulema Schultheis. Santa Rosa del Monday - Paraguay. Comentarios
(0)
|
| < Anterior | Siguiente > |
|---|


















